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Lunes 20 de Febrero de 2017 | Dólar Obs.: $643,49 | Euro: $683,04 | UF: $26.354,51 | UTM: $46.137

Ruta del Cormorán

Recorrido de lugares de tradición patrimonial y deportiva rodeados de encanto natural.
Ruta del Cormorán Ruta del Cormorán Ruta del Cormorán Ruta del Cormorán

Duración recorrido: 2 horas app.

1. Oficina de Información Turística

Saliendo de la Oficina de Informaciones Turísticas, camina hacia la derecha encuentra el puente Libertad, que cruza el estero Marga Marga, bordeando por el otro lado, por la avenida Uno Norte.

Los geólogos dicen que los cerros de esta zona tienen formación "digital". En efecto, el territorio llega hasta el mar con largos espolones en forma de dedos que dejan entre sí quebradas por la que los ríos y esteros buscan desaguado. Estos esteros arrastran sedimentos que acumulan en su boca, formando barras arenosas que dan origen a las playas; las arenas, que impiden la salida de aguas, crean lagunas interiores que son características de la costa.

El estero Marga Marga pasa a la historia a mediados del siglo XVI, la época en que los soldados de Pedro de Valdivia descubrieron lavaderos de oro del Marga Marga, lo que fue un hecho fundamental para que éstos decidieran quedarse en la zona.

Gran parte de la tierras planas de estos campos estaban acupados por playas y arenales miserables, inútiles para cualquier otra actividad. Por su centro corría entonces cristalino estero. 

Muchos proyectos se han hecho para conquistar el estero a través de los tiempos: lo primero fue rellenar estas tierras pantanosas y dejar terreno apto para la construcción, el cuál como se observa en la actualidad, ha sido recuperado y poblado.

En cuanto al sector mismo del cauce, han querido cubrirlo con una avenida, otros, convertirlo en una autopista subterránea y la mayoría sueña con canalizarlo, haciendo entrar por su cauce las aguas del mar.

En su lecho, en la época de verano, cuando disminuye el caudal, se instalan ferias, espectáculos, estacionamiento de vehículos, campos de deporte que aparecen y desparecen con la temporada y que el estero se encarga pacientemente, de borrar con sus crecidas.

Si se camina tres cuadras por la avenida Uno Norte, bordeando el estero, se llega al Puente Quillota y media cuadra más allá a la Calle Quillota, la cual se caracteriza por su camino adoquinado.

2. Calle Quillota

Esta calle podría considerarse como la vía más antigua de la ciudad ya que, en 1536, un grupo de soldados de Diego de Almagro, descubridor de Chile, bajó por el río Aconcagua y cruzó el valle de Peuco, que queria decir "aquí hay agua", sector que rodea ampliamente a esta calle. Por ese entonces, no era siquiera un sendero, sino que éste se formó más tarde al trazarse, por esta ruta, el camino a Quillota, ciudad del interior, a Valparaíso, puerto vecino a Viña del Mar.

Hacia 1580, Alonso de Riberos plantó en este sector una viña de cierta importancia, la cual adquirió reputación y tanta fama, que en el curso de pocos decenios esas tierras perdieron su nombre tradicional de Peuco adquiriendo, en cambio, el de "la viña de Riberos" o "la viña de la mar"

Esta última denominación prevaleció en definitiva, dando origen al nombre actual de la ciudad.

3. Palacio Rioja

En la esquina de Calle Quillota con 3 Norte, a la altura del 214 está el Palacio Rioja. En 1907, don Fernando Rioja Medel, próspero comerciante, compra aquí una amplia propiedad y manda a construir su residencia. El edificio, que se conjugaba con el parque y sus versallescos jardines, se ubicaba en el vértice sur poniente del terreno, el cual, entre sus instalaciones, comprendía caballerizas, picadero, jardín de saltos, cancha de tenis, piscina, teatro y palmarium.

El Palacio Rioja fue abierto al público gracias a la recuperación, por parte de la Municipalidad de Viña del Mar, enriquecido en su interior por un mobiliario que constituye un bien cultural y que reconstruye la vida social y privada de una familia representativa de la sociedad viñamarina de comienzos de siglo.

Al salir de este museo, se sigue or la calle Quillota una cuadra hasta 5 Norte y se dobla hacia la derecha. Por esta calle se cruza en diagonal el sector oriente de unos de los barrios residenciales de la ciudad para llegar, al final de ella, a un amplio portón en la calle Los Castaños: es el Valparaíso Sporting Club.

4. Valparaíso Sporting Club

El Valparaíso Spring Meeting era una institución inglesa que organizaba, desde 1864, carreras de caballos y pruebas deportivas. Las reuniones se hacían en primavera en los llanos de la vecina zona de Placilla. Buscando un lugar más cómodo y de mejor acceso, arredaron  a don José Fco. Vergara, dueño de todos los terrenos, el potrero Las Rosas. Allí nace el Valparaíso Sporting Club.

Desde entonces ésta ha sido una fiesta típica de Viña del Mar, pero el Valparaíso Sporting Club no ha sido sólo un hipódromo. En él se desarrollan casi todos los deportes. Es así como en la cancha cedida al Valparaíso Football Club se desarrolló en 1920, el primer Campeonato Sudamericano de este deporte.

El Sporting fue también el primer aeropuerto de la zona y desde su elipse de césped despegaron los primeros aviadores. De allí partió, en 1912, el aviador Pailette quien captó las primeras fotografás aéreas que se tomaron en Chile.

Tras recorrer este hermoso campo de deportes, se puede salir de él por el mismo acceso y seguir camino, a la derecha, por la avenida Los Castaños. Dos cuadras más arriba comienza el sector de Sausalito.

5. Sausalito

Al iniciar la subida, a mano izquierda, está el Vivero Municipal, donde se pueden apreciar, entre otras, especies autóctonas de la flora regional.

Un camino curvo lleva hasta la laguna que ofrece una hermosa vista campestre, al estar rodeada de cerros cubiertos de abundante vegetación, donde sobresalen los eucaliptus aromos, pinos y sauces.  Hacia la derecha está el estadio Sausalito con capacidad para 24 mil personas. Este fue una de las sedes del Mundial de Fútbol de 1962.  Hacia la izquierda y a unos metros de distancia, se ubica el Gimnasio Polideportivo Regional, el cual acoge una muy nutrida actividad deportiva.

Si se encamina hacia la laguna, el camino conduce por un pequeño y rústico puente a su mismo borde. Si se sigue por su ribera van apareciendo diversas instalaciones que ofrecen al visitante actividades deportivas y de esparcimiento.

Una vez recorrida la mitad del borde de la laguna, aparece un camino asfaltado que se separa hacia el norte y sube por el cerro entre altos eucaliptus: por allí se accede al Granadilla Country Club.

Volviendo por el mismo camino recorrido, hasta el puente, se puede tomar locomoción colectiva que le llevará de regreso a la Plaza de Viña.